Tratamientos
Plasma rico en plaquetas
PLASMA RICO EN PLAQUETAS
Regeneración natural con tu propia sangre
El plasma rico en plaquetas es un tratamiento medico que utiliza un porcentaje de tu propia sangre, luego de extraer una cantidad mínima de ella y pasar por un proceso de centrifugación, el cual separa un concentrado de células plaquetarias en el plasma. Luego inyectamos este concentrado plaquetario en rostro, cuello, cuero cabelludo o manos para obtener diversos beneficios.
- Mejora textura y luminosidad de la piel (restaura vitalidad cutánea)
- Atenúa arrugas finas y mejora calidad de ojeras
- Mejora cicatrices de acné
- Estimula el cabello en casos de alopecia (fortalece folículo piloso y frena caída del cabello)
Plasma rico en plaquetas
Características
Regeneración 100% natural y biocompatible
Al ser un tratamiento con tu propia sangre, no hay riesgo de rechazo ni alergias.
Estimula colágeno y revitaliza la piel
Mejora visiblemente la textura, firmeza y luminosidad desde las 2 a 3 semanas post aplicación.
Rápido, seguro y poco invasivo
Solo requiere anestesia tópica y una sesión dura menos de una hora.
Apto para todas las edades
Previene el envejecimiento en pieles jóvenes y restaura en pieles maduras
Candidatos ideales:
El paciente ideal es alguien que busca rejuvenecer su piel de forma natural, tiene signos leves a moderados de envejecimiento o caída capilar, y goza de buena salud general sin enfermedades autoinmunes ni trastornos sanguíneos.
Plasma rico en plaquetas
Cuidados posteriores
• No tocar ni masajear zona tratada
• Evitar exposición solar
• No maquillarse ni usar cremas irritantes
• No hacer ejercicio intenso, ni acudir a saunas, baños calientes o piscinas.
• No consumir alcohol ni fumar.
Plasma rico en plaquetas
Contraindicaciones
- Enfermedades infecciosas activas (hepatitis, VIH, sífilis, sepsis)
- Trastornos severos de la coagulación.
- Enfermedades autoinmunes activas no controladas
- Cáncer reciente o activo en la zona a tratar, o de sangre.
- Embarazo y lactancia
- Alergia o sensibilidad a los anticoagulantes usados en la preparación del PRP (como el citrato).
- Anemia severa o enfermedades hematológica.
- Uso de anticoagulanes o antiagregantes plaquetarios
- Alteraciones cutáneas de la zona a tratar (acné, herpes, dermatitis, etc)