Tratamientos
Hilos tensores
Hilos tensores
Levanta y reafirma la piel de tu rostro
Los hilos tensores faciales son un tratamiento estético no quirúrgico que se utiliza para reafirmar y levantar la piel del rostro. Consisten en la inserción de hilos finos y biocompatibles (generalmente de materiales como el ácido poliláctico, PDO o PCL) debajo de la piel, los cuales actúan como un soporte mecánico que tensa y eleva los tejidos flácidos.
- Efecto inmediato: Los hilos tienen pequeñas espículas o conos que se enganchan en la piel, proporcionando un efecto de lifting al instante.
- Efecto a largo plazo: Estimulan la producción natural de colágeno y elastina, mejorando la firmeza y calidad de la piel con el tiempo.
Hilos tensores
Características
Procedimiento ambulatorio (sin cirugía)
Recuperación rápida
Resultados naturales
Duración de 12 a 18 meses, dependiendo del tipo de hilo y del paciente
Hilos tensores
Objetivos
Levantar mejillas y pómulos
Definir el óvalo facial o línea mandibular
Elevar cejas caídas
Suavizar líneas de marioneta y surcos nasogenianos
Candidatos ideales:
Personas de entre 30 y 55 años, con primeros signos de flacidez o envejecimiento, que buscan un tratamiento preventivo o de mantenimiento.
Hilos tensores
Cuidados posteriores
Después de colocarte hilos tensores faciales, es muy importante seguir ciertos cuidados para asegurar una buena recuperación y optimizar los resultados.:
- Evitar gesticulaciones excesivas
- Durante los primeros 7 a 10 días, evita reír, bostezar ampliamente o hacer muecas exageradas para no desplazar los hilos.
- No tocar ni masajear la zona tratada
- No te frotes, no duermas boca abajo y evita aplicar presión en el rostro durante al menos una semana.
- Dormir boca arriba
- Durante las primeras 5 a 7 noches, duerme con la cabeza ligeramente elevada para reducir la inflamación y evitar movimientos bruscos de la piel.
- Evitar ejercicio intenso
- No hagas actividades físicas intensas (como correr, levantar pesas, yoga con inversión) durante 7 a 14 días, ya que pueden afectar la fijación de los hilos.
- No exponerse al calor
- Evita saunas, baños calientes, rayos solares directos o cualquier fuente de calor en la cara por al menos una o dos semanas.
- Evitar tratamientos faciales
- No realices limpiezas profundas, masajes, láseres, hifu u otros tratamientos estéticos en la zona tratada por al menos 3 a 4 semanas.
- Uso de analgésicos (si es necesario)
- Si hay molestias leves o inflamación, puedes usar analgésicos comunes como paracetamol (evita antiinflamatorios como ibuprofeno salvo indicación médica, porque pueden interferir en la formación de colágeno).
- Control médico
- Asiste a la consulta de seguimiento para que el profesional revise la evolución del tratamiento.
Las contraindicaciones de los hilos tensores faciales son importantes a considerar antes del tratamiento, ya que ciertas condiciones médicas o situaciones personales pueden aumentar los riesgos o disminuir la efectividad del procedimiento.
Hilos revitalizantes
Contraindicaciones
- Embarazo o lactancia
- Enfermedades autoinmunes o del tejido conectivo
- Lupus, esclerodermia, artritis reumatoide, etc., ya que podrían desencadenar reacciones adversas.
- Infecciones activas en la zona tratada
- Acné severo, herpes o cualquier otra infección cutánea activa.
- Problemas de coagulación o uso de anticoagulantes
- Riesgo elevado de hematomas o sangrados.
- Alergia o sensibilidad a los materiales del hilo
- Aunque raras, pueden ocurrir reacciones alérgicas.
- Trastornos psiquiátricos o expectativas poco realistas
- Personas con dismorfia corporal.
- Piel muy fina, exceso de grasa o flacidez en exceso
- En algunos casos, los hilos no logran el efecto deseado y podría ser preferible un lifting quirúrgico.